Heihaizi

“黑孩子” (hēiháizi) se puede traducir como niños negros. El carácter chino que significa “negro” está compuesto de tres radicales: “mirar por la ventana”, “suelo” y “fuego”. Es decir son niños que están destinados a ser mirados desde lejos y contemplar cómo sufren un infierno en esta tierra.

Este concepto (niños negros) no nos habla de personas de origen africano, sino de niños que no están inscritos en el gobierno chino, a los cuales privan de educación y salud pública. Cuando crecen, su situación no mejora, ya que no pueden ejercer ninguna labor que requiera identificación, por lo que muchos de ellos terminan en la prostitución o crimen organizado.

La injusta y cruel política del hijo único ha dado luz este tipo de atrocidades. Sucede que a veces los padres no pueden pagar las multas que son —prácticamente— impagables, por tener un segundo hijo, entonces no los inscriben en el registro civil familiar y evitan penas monetarias y sociales.

En algunas partes de China estos niños son concebidos con el fin de ser vendidos a traficantes de niños, usualmente, inmediatamente después del nacimiento. Los traficantes se los venden a familias ricas en China o los llevan al extranjero para venderlos también. Estos niños son utilizados en industrias como mano de obra o, en el caso de niñas, son vendidas a burdeles [1].

En 2000 se estimó que el número de estas personas no registradas ascendía a 8 millones. Por otro lado, el número de abortos —muchos de ellos, forzados— en 2009 ascendía a 9 millones [2].

Las multas para poder tener un segundo hijo son bastante altas. En Shanghai por ejemplo, esposo y esposa deben pagar (cada uno): US$17300 (8 millones de pesos chilenos).

En The Economist entrevistaron a la mujer de la imagen que recorrió el mundo que muestra una mujer dormida con su hijo muerto al lado. A ella y su familia, por ser de una zona rural, se les cobró una suma menor para tener a su segundo hijo: 40000 yuan (3,5 millones de pesos chilenos), pero les fue imposible pagar esa cantidad, puesto que su esposo solo ganaba 4000 yuan (350 mil pesos chilenos) al mes.

Es hora de que la humanidad se una en contra de estas atrocidades. No hablo de que hagamos marchas violentas. No hablo de hacer guerras (solo traerías más muertes), pero sí que tomemos conciencia, hagamos activismo virtual y oremos por los niños que mueren injustamente cada día por la avaricia y crueldad de autoridades frías e indolentes.

Solo Dios puede proteger a esos niños inocentes que están prontos a ser asesinados estando en el vientre de sus madres. Solo Dios puede rescatar a aquellos niños que las necias autoridades de esta tierra les dan un destino negro y fatídico como a los hēiháizi.

 

1. http://en.wikipedia.org/wiki/Black_children

2. “The Brutal Truth”. The Economist. 23 de junio de 2012. Disponible en: http://www.economist.com/node/21557369

Dar en adopción: una opción de amor

Quiero compartirles una visión que tengo. Suelo soñar despierto y sería injusto no hacerles partícipes de mis sueños. Ustedes que me leen, ustedes que me siguen merecen saber qué sucede en mi mente.  🙂

Hace un tiempo tengo una visión de un centro educativo, el cual es bastante innovador. Es un proyecto que vengo forjando hace muchísimo tiempo y que he estudiado y abordado de muchos modos… Pero antes, volvamos al título de este artículo. Hablemos de dar en adopción.

Una mujer o niña que queda embarazada en el mundo tiene tres opciones: criar a su hijo, abortar —en algunos países es legal, en otros no— o dar en adopción. Ojalá el aborto no fuera una opción real para las personas, ojalá las niñas y mujeres no pensaran en esta trágica opción. Pero antes de decir eso pensemos en qué ocurre en un embarazo no deseado.

Si la niña es menor de 18 años —o es una mujer que estudia aún— todos empiezan a decir que no ha terminado sus estudios, que arruinó su vida, que cómo no se cuidó, etc. Algunos bárbaros las tratan con los peores adjetivos que a mí me enfurecen. Estos no los repetiré acá, pero creo que los descalificativos los merecen más quienes los profieren que quienes los reciben.

Para ser más explícito les contaré mi propia experiencia como padre. Sin ser mujer (obvio) recibí muchas críticas cuando mi ex polola quedó embarazada. Pese a no tener trabajo, yo quería ser papá. En esa época estaba en mis últimos años de universidad. Mis amigos me decían: “Has arruinado tu juventud”; “Pero por qué no te cuidaste”. Otros más religiosos me miraban con rostros fríos que me transmitían la idea de que era un fornicario, un pecador, ya que no estaba casado. ¿Curiosamente?, de personas no-cristianas, recibí valiosos comentarios como por ejemplo: “Qué bakán ser padre, debe ser maravilloso crear vida”.  Finalmente, por diversas diferencias con la madre terminamos nuestra relación y ahí volvieron las miradas de pecaminosidad: ¡cómo era posible que no me casara con ella si teníamos un hijo!

Ahora mi hija Victoria tiene cuatro años. Yo tengo 28. Nunca pensé en la opción de aborto. De todas maneras, no condeno a quienes piensan eso. Condeno a quienes condenan a los que sufren. Además, casi todos son tan negativos con el tema del embarazo (en parejas no casadas) que en realidad empujan a la gente a esa trágica opción. Los culpables del aborto no son las niñas que se los realizan, sino esta sociedad hipócrita. Los culpables son esas personas que atacan a las niñas, aquellos que se etiquetan como pro-vida, pero que no tienen compasión alguna al momento de criticar la moralidad sexual de otra persona. Los culpables son los gobernantes que no dan ningún tipo de subsidio en el embarazo adolescente. Además, si alguien llega a dar en adopción se les dice que “abandonan” a sus hijos. ¿Por qué no ven que en realidad les han salvado la vida, ya que en vez de llevar a sus hijos a un destino fúnebre los llevan a casas donde los pueden acoger?

Dar en adopción es una opción de amor porque permite que otros padres, tal vez estériles, tal vez no, pueden acoger al niño que tú no te sientes preparado/a para criar. El aborto, en cambio, es muerte. No hay vuelta atrás. No hay opciones. No se puede deshacer. Ahora, no creo que el camino para que no haya abortos sea haciendo leyes que prohíban el aborto. Sin leyes los abortos existen igual y son más peligrosos. Creo que una buena forma para desincentivar el aborto sería a través de una fundación que se encargara de recibirlos y que les entregara educación de calidad. Pero no solo una educación de calidad (eso lo dicen todos los colegios), sino la mejor educación (eso nadie lo puede decir).

Ahora, no solo piensen en los niños que viven en Chile que van a ser abortados, miren más allá. Piensen en China. País en donde, en ocasiones, niños quedan huérfanos cuando los padres se separan. Piensen en la “política del hijo único”. Mientras mujeres feministas en países más democráticos dicen que abortar es un beneficio para la mujer y se consideran pro-vida —otra falacia que me irrita—, en China están obligando a abortar a mujeres que realmente quieren criar a sus hijos o las están esterilizando. Nunca he escuchado a feministas abogar para que no obliguen a abortar a mujeres en China. ¿Cuál es su verdadera causa entonces: defender a las mujeres —a las cuales defiendo sin ser feminista— o solo atacar hombres? Si es lo segundo, su activismo me parece patético. Nunca he escuchado a los que se escandalizan con los abusos en animales que hagan activismo para detener la violencia contra los niños que mueren en contra de la voluntad de los padres. Bueno, nunca los he escuchado, tal vez han dicho algo, pero la verdad solo escucho que hablan encerrados en sus temas. El tema se vuelve aún más grave, urgente e importante si piensan que China tiene una población 76 veces más grande que Chile.

Volviendo a la introducción de este artículo: ¿cuál es mi visión? Mi visión es un centro de adopción internacional. Siempre los centros de adopción suelen ser pobres, con pocos recursos y los avisos publicitarios suelen decir que de allí egresan técnicos. Es raro que quienes son dueños de esas fundaciones no quieran lo mismo para sus hijos, a los cuales envían al extranjero a hacer Ph.D.

Mi idea es hacer que este centro de adopción, a través de una enseñanza libre, revolucione el mundo. Tener a los mejores y a los más nobles profesores allí, quienes no serán impositivos, sino guías para esos niños que vendrán de todas partes del mundo, y así este centro se convierta en el centro educativo más envidiado por los colegios tradicionales. Que de ese centro salgan grandes cristianos, artistas destacados, deportistas de alto rendimiento, académicos, doctores, jueces, líderes, presidentes que renueven los poderes corruptos de este oxidado mundo. ¿Cambiaríamos el mundo, verdad? ¿Ustedes apoyarían una causa así? Finalmente, la educación tradicional caería por su propio peso. Cuando algo es malo no necesita ser derribado, solo se debe dejar ser. Una planta podrida, pronto se marchitará y secará: eso será lo que ocurrirá con la podrida educación tradicional que tenemos hoy.

Los invito a soñar conmigo, los invito a ser parte de esta visión. Una sola persona no puede cambiar el mundo, pero si somos muchos sí. Si ustedes se comprometen lo podemos lograr.

Frenemos la injusticia. Hagamos algún tipo de activismo. Con eso no me refiero a que se pongan una chapita que digan “no a la comida”, como quienes son pro-ANA (pro-anorexia), sino que al ver una niña embarazada la acojan, la reciban, la defiendan, la apoyen, la estimulen, la celebren, ya que ha creado vida. No olviden al padre también, sobre todo si es adolescente. Muy grande será, muy “peludo” será (como suelen decir), pero también necesita apoyo, no necesitan decirle que se case a la fuerza; si se desea casar con la niña, nada lo impedirá. No necesita que lo demanden por pensión alimenticia porque “embarazó a la niña”.  Aquel hombre o niño que es padre necesita tanta acogida como la madre. Es una persona con sentimientos también, no lo olviden. Necesita escuchar palabras de aliento. De esa forma, será el mejor papá para ese niño. No olviden que el amor es la mejor disciplina.

Para quienes no tiene el apoyo de nadie y piensan en abortar, desincentívenlos del aborto. Menciónenles que existen centros de adopción. Díganles que el dar en adopción no es abandono, sino una opción de amor. Y a la vez, fundemos un nuevo centro de adopción, el cual provea la mejor educación para niños de los siete continentes. Quién sabe; tal vez de allí vendrá el próximo Nobel de la paz, el próximo presidente o un miembro más de esta amada Iglesia.

Dios en la antigua China y en los actuales caracteres chinos

“Si eres cristiano eres libre para pensar que todas las religiones, incluso las más extrañas, contienen algo de verdad.” — C.S. Lewis, Mero Cristianismo.

En la antigua China, específicamente en la dinastía Shang que data del 1600 antes de Cristo, se creía en un único Dios llamado ShangDi. Recalquemos que esto fue antes del Confucionismo, el Taoísmo y el Budismo, que son las principales filosofías y religiones actuales de China.

El Dios ShangDi compartía varias similitudes con el Dios que adoraban en Israel. Por ejemplo:

  • ShangDi era el creador del universo y de la humanidad
  • ShangDi era justo y tenía altos estándares de moral para los Emperadores y Su pueblo
  • ShangDi les tenía prohibido hacer estatuas
  • ShangDi desea sacrificios animales, especialmente de toros y ovejas

Los primeros registros de escritura china están en caparazones de tortuga que datan del 1200-1050 antes de Cristo. Allí podemos encontrar el origen de los actuales caracteres chinos. Algunos de ellos los detallaré en este texto, los que quieran seguir investigando tienen las referencias al final de este texto que es de donde yo tomé esta valiosa información.

El cristianismo llegó a China recién en el 635 después de Cristo. Además, estos caracteres datan de muchísimo tiempo antes de que Jesús naciera como para que la religión cristiana los hubiera influenciado. Lo que significa que estos caracteres son algo así como un registro profético de lo que vendría en un pueblo no escogido por Dios (como sí lo era Israel).

Los chinos ofrecían un toro (en su cultura representa lealtad) o una oveja que en su cultura representa bondad, como animales de sacrificio. Estos se quemaban en honor a ShangDi.

Ahora, revisemos el carácter chino actual para sacrificio:

Lo he agrandado bastante para que los que no saben chino puedan visualizar claramente. El carácter para vaca es 牛 (a la izquierda), el carácter para oveja es 羊 (arriba a la derecha), el carácter para perfecto es 秀 (abajo en el centro) y el carácter para lanza es 戈 (abajo a la derecha).

Por favor, ahora comparen con lo que dice el libro de la Biblia Levítico 9,1-4 (escrito entre los años 538-332 a.C.):

Al octavo día Moisés llamó a Aarón y a sus hijos, y a los ancianos de Israel. Y le dijo a Aarón: «Toma un becerro para el sacrificio por el pecado, y un carnero sin defecto para ofrecerlo en holocausto, y preséntalos ante el Señor. A los israelitas diles que tomen un chivo como sacrificio por el pecado, un becerro y un cordero que sean de un año y que no tengan ningún defecto, para ofrecerlos como holocaustos, y un toro y un carnero para matarlos ante el Señor como sacrificios de reconciliación.

Sigan comparando con este pasaje de Levítico 1,3-5

Si el animal que ofrece en holocausto es de su ganado, tendrá que ser un toro sin defecto. Para que le sea aceptado, deberá ofrecerlo en presencia del Señor a la entrada de la tienda del encuentro,  poniendo la mano sobre la cabeza del animal. Así el animal le será aceptado para obtener el perdón de sus pecados.  Degollará el toro en presencia del Señor; luego los hijos de Aarón, los sacerdotes, ofrecerán la sangre, y después rociarán con ella los costados del altar que está a la entrada de la tienda del encuentro.  (…), y los sacerdotes harán fuego sobre el altar y acomodarán la leña

El carácter chino actual para rectitud consiste en una oveja (羊) encima del concepto de yo, que se representa de esta manera:

Ahora visualicen el carácter que significa rectitud:

Es decir, solo a través del cordero (Cristo, hijo de Dios) podemos ser justos ante Dios. Es perfectamente claro en un solo carácter.

El símbolo antiguo para sangre en China era una copa con una gota de sangre. Luego fue modificada al carácter actual que es 血. Lo que se ve arriba de este carácter (una línea diagonal) es una gota de sangre y lo que vemos abajo es la vasija o recipiente. Es decir, el concepto de sacrificio está dentro del carácter que actualmente en China designan para sangre.

Ahora comparen con Romanos 3,25 (Libro del Nuevo Testamento):

 Dios hizo que Cristo, al derramar su sangre, fuera el instrumento del perdón. Este perdón se alcanza por la fe. Así quería Dios mostrar cómo nos hace justos: perdonando los pecados que habíamos cometido antes

 Y comparen con 1 Pedro 1,19 (libro del Nuevo Testamento):

 sino con la sangre preciosa de Cristo, que fue ofrecido en sacrificio como un cordero sin defecto ni mancha.

 Espero que este articulo les haya servido para darse cuenta de cuán misterioso es el plan de Dios, entender la Biblia y haber aprendido un poco más del lenguaje y la cultura china.

Referencias:

“The Lamb of God hidden in the ancient Chinese characters”. Kui Shin Voo & Larry Hovee. Disponible en  http://www.thesourceoflove.com/english.pdf

Sermón de Kong Hee en Singapur. Disponible en

http://www.youtube.com/watch?v=DA-AkJzpKmg