Nueve enseñanzas para el romance extraídas de la Biblia

El Cantar de los Cantares es un libro de la Biblia escrito por Salomón. Es una obra lírica romántica organizada en cinco cantos. Como poeta, me es difícil no maravillarme ante la belleza de las palabras y su disposición. En este artículo me centraré en rescatar enseñanzas para el romance que podemos extraer del libro. (No, la Biblia no es un libro fome, ni siquiera en esta área).

1. Los amantes se hablan con pasión

Muchas personas piensan que la Biblia es un libro recatado o medido al hablar de romance y pasión, pero se equivocan. El primer canto comienza con la declaración apasionada de la amada frente a su amado (el rey Salomón). Leamos un versículo:

¡Hazme del todo tuya! ¡Date prisa! ¡Llévame, oh rey, a tu alcoba! (1, 4).

2. Los amantes se aceptan a sí mismos

La amada relata que su piel es morena, y se bronceó más debido a que trabajó en viñedos que no eran propios. Pero ella defiende su belleza, pese a ser morena. No se acompleja. Esto nos da la lección de aceptar nuestro cuerpo, no dejarse llevar por estereotipos y darse cuenta de que Dios nos creado, por lo tanto, debemos valorarnos físicamente.

3. Los amantes se admiran con la belleza del otro

El amado pronuncia también la belleza de su amada. La amada pronuncia la belleza del amado. Generalmente, esto lo hacen hombres a mujeres, pero no tan común vemos que mujeres hablen de la belleza del amado [en el caso de que sean bellos, obviamente, jajaja]. 

Miren en este verso:

¡Cuán hermoso eres, amado mío! ¡Eres un encanto! (1, 16).

4. Los amantes utilizan la belleza para rodear al amado

No creo que sea casualidad el hecho de que las parejas se dediquen canciones y se escriban poemas. En general, intentamos usar toda la belleza posible para expresarnos nuestro amor. Queremos rodear de belleza al ser amado. 

Miren en este versículo, cómo el amado hablar de reunirse fogosamente en el campo.

Una alfombra de verdor es nuestro lecho. (1, 16).

5. Los amantes se protegen

El amado se preocupa de que la amada esté protegida cuando está más indefensa, es decir, en su sueño. Desea que repose y que descanse. 

…no desvelen ni molesten a mi amada hasta que ella quiera despertar. (2, 7).

6. Los amantes declaran su pertenencia al otro

El amor libre (en que nadie pertenece a nadie) es contrario al romance. Es mucho más intenso y fogoso el pertenecerse. Miren este versículo:

Mi amado es mío, y yo soy suya… (2, 16).

7. Los amantes sienten con desenfreno

La amada busca al esposo de una forma muy intensa, ella se ha entregado desenfrenadamente al sentimiento. No hace cálculos, no busca seguridades. Llega a expresar:

…si encuentran a mi amado, ¡le digan que estoy enferma de amor! (5, 8).

Y este otro verso (el más hermoso a mi parecer):

Fuerte es el amor, como la muerte, y tenaz la pasión como el sepulcro. Como la llama divina es el fuego ardiente del amor. (8, 6).

8. Los amantes se expresan lo únicos que son para el otro

Las amigas y amigos, preguntan: ¿en qué aventaja tu amado a otros hombres? (5, 9)

La amada responde: “Mi amado es apuesto y trigueño, y entre diez mil hombres se le distingue” (5, 10). 

La amada reconoce en el esposo atributos especiales que lo hacen inconfundible. Aunque ella viera a diez mil hombres, su amado es único, especial,  distinguido, apuesto.

9. Los amantes desean estar en todo momento y en todo lugar juntos

Leamos:

… pasemos la noche entre los azahares. Vayamos temprano a los viñedos (…) ¡Allí te brindaré mis caricias! (7, 11-12).

A la amada no le importa el contexto, lugar; no le importa si es noche o día. Quiere siempre brindarle sus caricias, su ternura a su amado.

Espero que apliquen estos principios con sus parejas. Ya sean matrimonios, pololos o novios.

Selección bíblica acerca del matrimonio

Esta es una reunión de citas bíblicas respecto al matrimonio. No colocaré interpretación. Prefiero dejarlo a criterio de cada uno.
Colosenses 3, 18-19

Esposas, sométanse a sus esposos, como conviene en el Señor.
Esposos, amen a sus esposas y no sean duros con ellas.

Efesios 5, 21-33

Sométanse unos a otros, por reverencia a Cristo. Esposas, sométanse a sus propios esposos como al Señor. Porque el esposo es cabeza de su esposa, así como Cristo es cabeza y salvador de la iglesia, la cual es su cuerpo. Así como la iglesia se somete a Cristo, también las esposas deben someterse a sus esposos en todo.

Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella para hacerla santa. Él la purificó, lavándola con agua mediante la palabra, para presentársela a sí mismo como una iglesia radiante, sin mancha ni arruga ni ninguna otra imperfección, sino santa e intachable. Así mismo el esposo debe amar a su esposa como a su propio cuerpo. El que ama a su esposa se ama a sí mismo, pues nadie ha odiado jamás a su propio cuerpo; al contrario, lo alimenta y lo cuida, así como Cristo hace con la iglesia, porque somos miembros de su cuerpo. «Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su esposa, y los dos llegarán a ser un solo cuerpo.» Esto es un misterio profundo; yo me refiero a Cristo y a la iglesia.  En todo caso, cada uno de ustedes ame también a su esposa como a sí mismo, y que la esposa respete a su esposo.

Mateo 5, 27-31

Ustedes han oído que se dijo: “No cometas adulterio.” Pero yo les digo que cualquiera que mira a una mujer y la codicia ya ha cometido adulterio con ella en el corazón. Por tanto, si tu ojo derecho te hace pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder una sola parte de tu cuerpo, y no que todo él sea arrojado al infierno. Y si tu mano derecha te hace pecar, córtatela y arrójala. Más te vale perder una sola parte de tu cuerpo, y no que todo él vaya al infierno.

»Se ha dicho: “El que repudia a su esposa debe darle un certificado de divorcio.” Pero yo les digo que, excepto en caso de infidelidad conyugal, todo el que se divorcia de su esposa, la induce a cometer adulterio, y el que se casa con la divorciada comete adulterio también.

Citas tomadas de la Nueva Versión Internacional.

La economía del matrimonio

Nadie sabe si el aviso es real o no. Yo creo que es real. ¿Quién inventaría algo así? Apareció en un sitio web llamado Craiglist (sitio web de avisos clasificado estadounidense). Colocaré primero el aviso en el inglés original y luego mi propia traducción.

What am I doing wrong?

Okay, I’m tired of beating around the bush. I’m a beautiful (spectacularly beautiful) 25-year-old girl. I’m articulate and classy. I’m not from New York. I’m looking to get married to a guy who makes at least [a] half a million a year. I know how that sounds, but keep in mind that a million a year is middle class in New York City, so I don’t think I’m overreaching at all.

Are there any guys who make 500K or more on this board? Any wives? Could you send me some tips? I dated a businessman who makes average around 200 – 250K. But that’s where I seem to hit a roadblock. 250,000K won’t get me to Central Park West. I know a woman in my yoga class who was married to an investment banker and lives in Tribeca, and she’s not as pretty as I am, nor is she a great genius. So what is she doing right? How do I get to her level?

Here are my questions specifically:

– Where do you single rich men hang out? Give me specifics- bars, restaurants, gyms.

– What are you looking for in a mate? Be honest guys, you won’t hurt my feelings.

– Is there an age range I should be targeting (I’m 25)?

– Why are some of the women living lavish lifestyles on the Upper East Side so plain? I’ve seen really “plain Jane” boring types who have nothing to offer married to incredibly wealthy guys. I’ve seen drop dead gorgeous girls in singles bars in the East Village. What’s the story there?

– Jobs I should look out for? Everyone knows — lawyer, investment banker, doctor. How much do those guys really make? And where do they hang out? Where do the hedge fund guys hang out?

– How you decide marriage vs. just a girlfriend? I am looking for MARRIAGE ONLY.

Please hold your insults — I’m putting myself out there in an honest way. Most beautiful women are superficial; at least I’m being up front about it. I wouldn’t be searching for these kind of guys if I wasn’t able to match them — in looks, culture, sophistication, and keeping a nice home and hearth.

Ahora escribiré la traducción para los no angloparlantes:

¿Qué estoy haciendo mal? Okay, estoy cansada de ser golpeada por los arbustos. Soy bella (excepcionalmente bella). Tengo 25 años. Estoy bien formada y tengo clase. No soy de Nueva York. Busco casarme con alguien que al menos medio millón de dólares al año (20 millones de pesos chilenos al mes). Sé cómo suena eso, pero consideren que eso es clase media en Nueva York, así que no creo que esté exagerando.

¿Hay muchachos que ganen eso en esta plataforma, o esposas? ¿Me podrían dar consejos? He salido con hombres que ganan 200 – 250 mil dólares, pero 250 mil no me llevarán a Central Park West. Conozco una mujer que tiene un esposo banquero y vive en Tribeca y ella no es tan bella como yo y tampoco es tan inteligente. ¿Qué es lo que ella está haciendo bien?

(…)

¿Cómo deciden ustedes entre una esposa y una novia? Yo busco MATRIMONIO solamente.

Por favor, retengan sus insultos. Me pongo a mí misma de una forma honesta aquí. La mayoría de las mujeres son superficiales, al menos yo lo pongo al frente. No estaría buscando este tipo de hombres si yo no tuviera buen aspecto, sofisticación, y saber mantener un hogar y el calor hogareño.

Empezaré respondiendo la pregunta de la muchacha: creo que está haciendo todo mal. No me extraña que le esté costando encontrar pareja. A mí, al menos, me produce espanto. Si ganara medio millón de dólares y viera un aviso así nunca pensaría en estar con ella, pero no me dan ganas de insultarla, sino que me gustaría darle un buen consejo.

Es un poco incómodo hablar de este tema ya que toca dos tabúes: qué es lo que buscan los hombres en una mujer y qué es lo que buscan las mujeres en un hombre. Pero en este sitio nunca nos hemos quedado atrás en temas tabú, así que sigamos adelante.

Se supone que los hombres buscan belleza y se supone que las mujeres buscan dinero, sin embargo, ninguno de los dos bandos lo reconoce. Pero no estoy tan seguro respecto a si ese tabú es real. Me da la impresión de que es un tabú inventado. Conozco mujeres que se casan con hombres que tienen menos dinero que ellas y conozco hombres que se casan con mujeres que son menos atractivas que ellos. De hecho, la autora del aviso lo dice: conozco mujeres menos bellas e inteligentes que están casadas con hombres con más dinero. Entonces ella describe la contradicción, pero no se percata de la misma.

Existen hombres, a su vez, que me dicen que están muy seguros de que no encontrarán pareja porque tienen un sueldo bajo y se resignan de inmediato. Pero es obvio que una persona que solo se valora por su belleza o dinero no encontrará alguien que la ame de verdad, ya que el punto primordial es que esta persona no se está amando a sí misma, por lo que es o lo que tiene que entregar, sino que se está midiendo por cosas netamente materiales. Estas personas olvidan que somos cuerpo y espíritu.

Perdonen el gusto musical, pero recuerdo una canción de Juan Carlos Calderón y cantada por Luis Miguel, titulada “Un hombre busca una mujer”. Tal vez la autora de este aviso clasificado nunca la escuchó, por tanto colocaré la letra aquí:

Que tenga un toque especial / que sea como es / un aspecto tan normal / que a veces ni la ves
Que no sea un huracán / que nunca eclipse al sol / un aroma familiar / que sea casi miel
Yo soy un hombre y busco a una mujer
Un amor de juventud / sin trucos al hablar / que brille bella con la luz / y con la oscuridad
no es la luna no es el sol / ni campo ni ciudad / ella es ella porque sí / porque ese es su papel / tan casi casi abril

¿Se fijan que Juan Carlos Calderón (compositor) no habla de una belleza despampanante? Creo que la poesía ayuda más que la economía al momento de entender el amor. La autora del aviso busca un contrato matrimonial frío. Pero el matrimonio no debería basarse en números ni sueldos ni cosas ostentosas.

Jesús estuvo en una boda, según el relato bíblico y –al parecer– era una boda pobre porque se les acaba el vino. Jesús, entonces, convierte el agua en vino. De esta forma, la fiesta continuó, la fiesta había sido bendecida por Dios mismo. No importó el sueldo de los novios, no importó en qué sector iban a vivir, no importó si la novia estaba bien formada o no. Solo una cosa importó: el amor de Dios.

Si me estás leyendo en alguna parte del mundo, autora del aviso, este artículo es mi consejo para ti.

Los dejo con la canción que cité, ya que me gusta bastante.