El valor perdido

El otro día conversaba con alguien que me relataba que valoraba que le dijeran críticas (destructivas) frente a frente. Me explicaba que lo valoraba porque lo consideraba honestidad. Inmediatamente sentí que algo no cuadraba. ¿Desde cuándo que atacar a otra persona se había transformado en un valor? Pero hago este cuestionamiento no porque soy ingenuo. Yo entiendo a qué apuntaba cuando me decía esto. Se refería a que era mejor que le dijeran las cosas de frente a que la apuñalaran por la espalda, luego de sonreirle cada día. ¿Pero el hecho de criticar de forma dañina no será un apuñalamiento diario y de frente? En ese sentido, ¿cuál sería la diferencia si te apuñalan por la espalda o te apuñalan de frente? Ambos son puñales. Ambos duelen por igual.

Creo que el valor perdido hoy es decir las cosas positivas de las otras personas. Al momento que alguien comete un error, todos se lanzarán como pirañas a devorar, pero ¿qué sucede con quien hace las cosas bien? ¿Quién felicita a esa gente? Y yendo más allá, ¿quién dice alguna cualidad a cualquier persona que uno conoce? Este, a mi juicio, es el valor perdido: tener las agallas para decirle a la otra persona que tiene talento, que es comprometida, que es inteligente, que la consideras honorable. Pero no decírselo mintiendo, sino creyendo de verdad que lo es. Aprender a respetar y valorar las distintas características de las personas.

Si nos vamos a decir las cosas de frente, digamos lo positivo, que lo negativo ya ha estado mucho tiempo en la palestra.

Frases diabólicas

Hay muchas frases diabólicas, pero aquí hice una pequeña selección, analizando estas a la luz de los que nos dice Dios. La intención de este artículo es que estén atentos para que nunca más puedan ser engañados.

Primera frase diabólica: “¡Eres un bueno para nada!”

Terribles palabras. Solo por el tono insultante ya podemos adivinar que no provienen de Dios, ya que Él nos ama, respeta y habla con dulzura. Deben saber que todos nacemos por voluntad de Dios y estamos hechos a su imagen y semejanza. Difícilmente alguien que nace a la imagen y semejanza de un Dios tan bueno y tan noble puede ser bueno para nada. Todos tenemos cualidades y talentos con los cuales podemos aportar a nuestra sociedad. Lo importante es potenciarnos en aquello que hacemos mejor y también saberlo reconocer en los demás.

Segunda frase diabólica: “Dulce es la venganza”

Frase muy engañosa, ya que la venganza está prohibida. Y sabemos que todas las leyes de nuestro Dios son para nuestro bienestar. La venganza no es dulce: es amarga. El amor, el perdón, la bondad sí son dulces para el alma. La Biblia dice:

No tomen venganza, hermanos míos, sino dejen el castigo en las manos de Dios, porque está escrito: «Mía es la venganza; yo pagaré», dice el Señor. Rom 12, 19.

Tercera frase diabólica: “Nadie es irremplazable”

Al contrario de lo que sucede en las empresas, Dios no suele despedir a sus servidores. Puede que alguien se comporte mal, pero Dios no destituye, sino que perdona y vuelve a perdonar. “Dios es un Dios de segundas, terceras y cuartas oportunidades” dijo una vez un sabio pastor estadounidense. Lo otro que debemos tener en cuenta es que somos únicos para Dios. Dios no nos ve como un número, sino como su creación preciosa. Recordemos el siguiente versículo:

Pues lo que Dios da, no lo quita, ni retira tampoco su llamamiento. Rom 11, 29.

Cuarta frase diabólica: “Tener un hijo puede arruinar tu vida”

Qué palabras más terribles y horrorosas. Tener un hijo es un regalo del Cielo. Lo he hablado incesantemente en este blog: los hijos son bendiciones, no maldiciones. Las maldiciones son las frases que quieren acabar con la Vida; pero los hijos son un regalo maravilloso de Dios. Todos nacemos por voluntad divina, no por voluntad humana. Dice la Biblia:

Cuando Dios creó al hombre, lo creó a su imagen; varón y mujer los creó, y les dio su bendición: «Tengan muchos, muchos hijos. Gn 1, 27-28.

Los errores de la doctrina del Dios Madre

Hoy quiero comentarles acerca de los errores de una iglesia que pretende enseñar que existe un Dios Madre. Si alguien participa ya en esta iglesia, les pido que analicen con mucha atención este artículo y lo mediten. Si conocen a alguien que participa en esta iglesia los invito a compartir el artículo con esa persona.

Comencemos.

Esta iglesia fue fundada en 1964 en Corea del Sur, según lo que afirman en el sitio web oficial.

Se sujetan en algunos versículos para afirmar que Dios tendría una imagen femenina, al cual llaman Dios Madre, por ejemplo, Gn 1, 26-27.

(…) y dijo [Dios]: «Hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza. […] Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó. 

¿Por qué la Biblia dice “hagamos” y no dice “hago”? La razón es muy evidente. Dios es un Dios en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. El Padre es Dios; el Hijo es Dios y el Espíritu Santo es Dios. Tres personas, pero un solo Dios; este es el misterio de la Trinidad. Este pasaje no quiere decir que Dios tenga una imagen femenina. De hecho, si ustedes se dan el trabajo de buscar en la Biblia, notarán que nunca se le trata de “Ella”, siempre es un “Él”. Nunca es una “diosa”, siempre es Dios. Nunca es una “señora”, siempre es Señor. Y no olvidemos que Dios encarnado, es decir, Jesús, es hombre y no una mujer.

Si existiera un Dios Madre, entonces Jesús nos hubiera enseñado a orar así: “Madre y padre que se encuentran en el cielo”, pero no. Jesús dijo: “Padre nuestro que estás en los cielos”. 

Además de tener una doctrina tan errada como la de dios madre, afirman que Cristo ya habría venido por segunda vez a la Tierra, encarnado en un coreano llamado Ahn Sahng-hong (1918-1985).

El cuestionamiento lógico que debemos hacernos es: si Jesús ya vino por segunda vez a la tierra, entonces ¿por qué nadie se enteró? La Biblia es explícita al afirmar que la segunda venida de Cristo será evidente para todos. Leamos Lucas 17, 22-24:

A sus discípulos les dijo:

—Llegará el tiempo en que ustedes anhelarán vivir siquiera uno de los días del Hijo del hombre, pero no podrán. Les dirán: “¡Mírenlo allá! ¡Mírenlo acá!” No vayan; no los sigan. Porque en su día el Hijo del hombre será como el relámpago que fulgura e ilumina el cielo de uno a otro extremo.

¿Acaso Ahn Sahn-hong apareció en el cielo como un relámpago que iluminó el cielo de uno a otro extremo? ¿Por qué entonces hay tanta gente que lo desconoce? De hecho, yo no me hubiera enterado de su existencia si no hubiese sido porque empecé a investigar más las raíces de estas doctrinas.

El caso de Ahn Sahn-Hong se parece más a lo primero que profetiza Jesús : “Les dirán ‘mírenlo  allá’ (…)”. En este caso, el “allá” se ubica en Corea, pero podría haber sido cualquier otro país. ¿Qué nos dice Jesús entonces? Que no los sigamos. Cuando ocurra su segunda venida será evidente en todo el universo.

Además, recordemos el primer mandamiento: “[El Señor dice:] “No tengas otros dioses además de mí”. Seamos muy cuidadosos entonces. Solo debemos servir al único, grande y poderoso Dios. Ese es nuestro Señor, creador de los Cielos y la Tierra. No es una mamá, es un Padre, o como Jesús le decía en arameo: “Abba” (expresión de los niños en arameo para decir papá).

“Mi Padre me ha entregado todas las cosas. Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quiera revelarlo.” – Jesús (Mt 11, 27). 

A nuestro único Dios sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

*Las citas bíblicas fueron extraídas de la Nueva Versión Internacional.

 

Pueden visitar el nuevo post respecto a la doctrina de Dios madre en este link.

Atrévete

Las Crónicas de Narnia es una saga famosa, pero no tan popular. Se llevó al cine, pero no logró el éxito comercial que sí lograron las películas de Harry Potter, Crepúsculo, El Hobbit o El Señor de los Anillos. Yo soy uno de esos fanáticos acérrimos de la saga. Una de las personas que vibró con cada palabra del libro, se emocionó con cada imagen, se inspiró con la relación entre Cristianismo y la historia del libro, saltó de alegría con cada film que se hizo de la saga. Yo nunca hubiera podido disfrutar como lo hice si C.S. Lewis no se hubiera atrevido a publicar sus libros. Él tenía a un ácido crítico a su lado. Pero no se trataba de un periodista que lo odiara o de un enemigo anónimo, sino de un amigo muy cercano: J.R.R. Tolkien.

Se dice que cuando Lewis le mostró el primer libro de la saga narniana (“El león, la bruja y el ropero”) a su amigo Tolkien, este último lo rechazó, le pareció una mala combinación de personajes, etc. Pero no fue esta su única crítica. También rechazó que Lewis hiciera una teología popular. Según Tolkien esta debía ser dejada a los expertos. Para Tolkien, que una persona no tuviera una formación en la materia e hiciera teología era poco ortodoxo. Nuevamente, agradezco la valentía de Lewis para escribir textos de teología. Esos textos me daban alimento espiritual mientras vivía mi época universitaria. Me otorgaban una inmensa alegría.

Cuando tengas una idea nueva, simplemente, déjate llevar por esta. No escuches tanto las críticas. Las críticas son necesarias, pero no deben ser mandatorias ni castradoras, solo deben servirte para crecer y ser mejor. Si innovas, de seguro, tu idea no será bien tomada en cuenta. Esto es porque vivimos en una sociedad prejuiciosa llena de estándares, normas que seguir, muchos innovadores exitosos a quienes la gente tiende a imitar. 

Una canción de Los Prisioneros dice lo siguiente:

En el colegio te enseñan que cultura es cualquier cosa rara menos lo que hagas tú.

Probablemente te digan que las cosas raras de Picasso tienen sentido, pero si tú haces algo distinto te dirán que es feo, pobre o miserable, o que te falta el talento. Debiéramos darnos apoyo entre todos.

Cuando hacemos algo distinto, cuesta que se nos entienda. Cuesta que se nos apoye. Pero, al final, quienes se atreven a realizarlo, quienes se atreven a publicar su libro, a postear su dibujo, a cantar su canción, a interpretar su obra… Puede ocurrir que no logren un tremendo éxito comercial, puede que no sean llamados “genios”, puede que incluso sus seres queridos les digan que van por un mal camino. Pero les quedará la satisfacción de haberse atrevido. Les quedará la hermosa sensación de cuando alguien se acerca a ti y te dice que le llegó al alma una estrofa, un pedazo de música o una interpretación teológica de la Biblia. 

Todos tenemos que aprender, pero el aprendizaje consiste en hacer. El camino es energía. El camino no es quedarse paralizado. El camino es avanzar, marchar, el camino es amar… El camino es Jesús. 

(Dedicado a Fernanda Ryuzaki).

La mentira del feminismo

Yo pienso que la mujer debe tener los mismos derechos sociales, económicos y políticos que un hombre, pero me parece que el feminismo como tal, es una contradicción per se. El hecho de que exista el feminismo es una contradicción porque no hay un movimiento machista que luche por la igualdad de derechos de los hombres. Creo que la lucha del feminismo se encuentra dentro del humanismo, no dentro del feminismo. Antes de ser hombres o mujeres, somos seres humanos. Pero si alguien piensa que ser hombre o mujer es más importante que ser humano, entonces se cae en errores graves. Este es el caso, a mi juicio, del feminismo. 

Ahora, ¿cuál es la mentira del feminismo? Habla de una igualdad de género, incluso a veces habla de una superioridad de género (existen grupos extremistas), sin embargo, con este lema ha logrado formar mujeres que parecen hombres y hombres que parecen mujeres, ya que a los hombres no les han permitido ejercer su rol.

La verdad es otra: somos distintos, pero (por esto) nos complementamos. La mujer es delicada. El hombre es protector. La mujer tiene necesidades distintas a la de los hombres. Por esta razón, es una locura que mujeres pretendan igualarse con los hombres.

La Biblia dice que Cristo es la cabeza de todo hombre, mientras que el hombre es cabeza de la mujer, y Dios es la cabeza de Cristo.

¿Qué significa ser “cabeza”? Significa liderazgo. En un matrimonio solo hay dos personas por lo que no puede haber votación. Por esta razón, Dios puso al hombre como líder. Talvez haya muchas personas que se escandalizan con esto, pero si lo meditan bien, se darán cuenta de que los matrimonios en que mandan las mujeres son mal mirados por hombres y lo más sorpresivo es que también son mal mirados por mujeres. En Chile, a los hombres que son dominados por sus mujeres les dicen “macabeos”. Al menos, yo nunca digo esa palabra porque la encuentro ofensiva, pero es de uso cotidiano en la gente.

La mentira del feminismo es que introduce necesidades que no existen en las mujeres. Las mujeres no necesitan ser hombres. No necesitan las mismas cosas de los hombres. Los hombres buscan admiración. La mujer busca la dirección de un líder espiritual; necesita saber que ellas y solamente ellas son las que llenan todas las necesidades básicas, necesita saber que es la “número uno” en la vida del esposo; necesita que sus esposo aprenda a deleitarse en ella, que la aprecie como persona (no como objeto sexual); necesita tiempo de calidad para conversaciones íntimas; ella necesita ver que la meta de la vida del esposo es ayudarla a tener éxito en su mundo (el esposo debe ser el proveedor y protector de su esposa). Recomiendo ver este vídeo de un pastor estadounidense que explicaba este tema. Él decía que los hombres de este tiempo han estado más preocupados de los deportes, los negocios y el sexo, que de enseñar la ley divina a sus hijos. 

En fin, creo que debemos regirnos por lo que dice la Palabra de Dios, más que por lo que nos dicta un movimiento social o una agrupación. Por esta razón, es importante que leamos la Biblia. Sé que muchos no lo hacen. Se buscan muchos pretextos: falta de tiempo, falta de interés, etc. Pero es nuestro deber como cristianos.

Les dejo un pasaje bíblico de 1 Pedro 3, para finalizar: 

Así mismo, esposas, sométanse a sus esposos, de modo que si algunos de ellos no creen en la palabra, puedan ser ganados más por el comportamiento de ustedes que por sus palabras, al observar su conducta íntegra y respetuosa. Que la belleza de ustedes no sea la externa, que consiste en adornos tales como peinados ostentosos, joyas de oro y vestidos lujosos. Que su belleza sea más bien la incorruptible, la que procede de lo íntimo del corazón y consiste en un espíritu suave y apacible. Ésta sí que tiene mucho valor delante de Dios. Así se adornaban en tiempos antiguos las santas mujeres que esperaban en Dios, cada una sumisa a su esposo. Tal es el caso de Sara, que obedecía a Abraham y lo llamaba su señor. Ustedes son hijas de ella si hacen el bien y viven sin ningún temor. De igual manera, ustedes esposos, sean comprensivos en su vida conyugal, tratando cada uno a su esposa con respeto, ya que como mujer es más delicada, y ambos son herederos del grato don de la vida. Así nada estorbará las oraciones de ustedes.

Los hijos

¿Qué son los hijos para ustedes? ¿Qué significa un hijo/hija para ustedes?

En esta columna les hablaré de qué significan nuestros hijos para Dios, cómo los ve Él y cómo los verá. (Lean esta columna también quienes aún no tengan hijos). También hablaré acerca de los mitos que existen acerca de los hijos y no me refiero al mito de la cigüeña, sino a otros mucho más graves y terribles.

Comienzo con uno de los engaños más extendidos, atroces y tristes: el pensar de que los hijos son un “condoro” [en chileno, esa palabra significa error]. Talvez este es uno de los errores que más me duelen. Me duele no solo por la vulgar expresión para algo tan especial (la concepción), sino que me duele también porque contradice toda la Biblia.

La Biblia habla de que los hijos son bendiciones y prosperidad, pero el último tiempo el Mal se ha encargado de difundir lo contrario (y le ha ido bastante bien). ¿Ustedes intuyen el porqué? Yo sí. De esta forma, consigue lo que ha conseguido desde tiempos remotos: la matanza de niños. Cuando iba a nacer el líder que sacaría a Israel de la esclavitud, Faraón ordena que mataran a todos los niños varones. Gracias a Dios, las parteras se conmueven y no matan a Moisés. Su madre debe echarlo al río, en donde después lo encontraría la hija de Faraón. Cuando iba a nacer el Salvador de la humanidad, Herodes envía a matar a todos los niños que nacieran; pero Dios protege a su Hijo y no permite que Jesús fuera asesinado.

Así, el Enemigo, se ha encargado de que hasta la actualidad se realicen abortos voluntarios (e involuntarios como en China) y, totalmente legales, en la mayoría de los países.

Las personas no son creadas por Dios para ser asesinadas. Dios nos da vida, por eso el demonio lucha contra la Vida. Cada niño que nace es una creación de Dios. Cada niño que nace tiene un propósito para Dios, así como lo tuvo para con Moisés. Es Dios quien crea a nuestros hijos. No somos nosotros. Nosotros, en realidad, no damos vida. Nosotros somos instrumentos en las manos de Dios. Por esa razón la relación sexual no debe ser vista como un acto animal, sino como un acto de amor y, por tanto, sagrado.

Pero como dice la canción “Cuando Agosto era 21”, esto no lo enseñan ni los religiosos (para quienes es pecado), ni los abogados (para quienes todo se reduce a porcentajes) ni los científicos (para quienes todo se reduce a la inconciencia de la juventud actual). Por esta razón, yo recomiendo que volvamos a la Palabra de Dios. En ella encontramos la verdad. En ella encontramos el refugio que no nos dan las instituciones ni nuestras autoridades ni —muchas veces— nuestros seres queridos.

Les dejo aquí unos versículos hermosos que nos hablan de los hijos y una canción de Fernando Ubiergo (cantautor chileno). 

Salmos 127, 3

Los hijos que nos nacen
son ricas bendiciones del Señor.
Los hijos que nos nacen en la juventud
son como flechas en manos de un guerrero.
¡Feliz el hombre que tiene muchas flechas como ésas!
No será avergonzado por sus enemigos
cuando se defienda de ellos ante los jueces.

Salmo 139, 13-16

Tú creaste mis entrañas;
me formaste en el vientre de mi madre.
¡Te alabo porque soy una creación admirable!
 ¡Tus obras son maravillosas,
 y esto lo sé muy bien!
Mis huesos no te fueron desconocidos
cuando en lo más recóndito era yo formado,
cuando en lo más profundo de la tierra
era yo entretejido.
Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación:
todo estaba ya escrito en tu libro;
todos mis días se estaban diseñando,
aunque no existía uno solo de ellos.

Charlie Harper

Titulo esta columna como el famoso personaje de la serie más exitosa de EE. UU.: Two and a Half Men (2003-presente). Actualmente está muerto. El personaje murió en condiciones dudosas aún. Fue reemplazado por Walden Schmidt. Pero Charlie se convirtió en un ícono, en un símbolo, por lo cual creo atinado hacer un análisis sobre él.

Charlie Harper es una buena persona: es dadivoso, generoso. Permite a Alan —su hermano— y al hijo de Alan, vivir con él durante muchos años y la casa, en su testamento, se la hereda al eterno huésped, que finalmente se termina convirtiendo en la única familia de verdad que tendría Charlie.

Pero Charlie tiene un problema. Debido a problemas psicológicos, originados en su niñez (una madre castradora), es incapaz de comprometerse, por lo que tiende a tener relaciones sexuales con muchas mujeres (sexo casual).

Lo que esta serie nos enseña —y no muchos ven— es que Charlie no es feliz. Tiene todo para serlo: es atractivo, ganador, galán, trabaja poco y hace mucho dinero. Sin embargo, la felicidad no se logra con abundancia de dinero, alcohol y mujeres. Y no lo digo yo (eso sería cliché). Es el mensaje subliminal de la serie.

Debido a que tiene sexo casual debe ahogar su dolor en el alcohol. Esta consecuencia es obvia para quienes hemos leído la Biblia. Las Sagradas Escrituras dicen que cuando hombre y mujer yacen juntos, se convierten en uno. Esto no es menos.

Jesús, a su vez, dijo que quien se divorcia de alguien, salvo en caso de infidelidad, y se casa después, se convierte en adúltero. Esta ley no es una carga, sino una protección infinita a nuestra alma. (Recuerdo la cita de CS Lewis: “Tú no tienes un alma. Eres un alma. Tienes un cuerpo”). Si Jesús enseñó esto no fue para imponernos cargas, sino para protegernos.

Sexo sin significado es lo que lleva a Charlie a recurrir al alcohol. ¿Qué significa este vicio si no es la evasión del profundo dolor que le produce la banalización de algo tan puro y bello como la relación sexual? El sexo fuera del compromiso y del amor no tiene ningún sentido: es solo dolor y confusión. Al menos, esa es la moraleja que obtuve al ver esta divertida sitcom.

Si ustedes aprendieron más cosas, estaré atento para escuchar. 

Charlie Harper

Sexo

Hoy quiero hablarles de sexo, para lo cual analizaré una canción de Los Prisioneros (banda chilena de rock) llamada así. Los invito a leer la letra, y a escuchar, si así lo desean, la canción (el vídeo es muy bueno). 

“El mejor gancho comercial 
apela a tu liberalidad
toca tu instinto animal
rozando la brutalidad.
Te lo encuentras en la pared
en el anuncio de un licor
pegado en un mostrador
gritándote a todo color.
Sexo compro.
Sexo vendo.
Sexo arriendo.
Sexo ofrezco…
Ya no hay de qué enrojecer.
Es cotidiano, ya lo ves.
Ahora la virginidad
es una cosa medieval.
Es tu carnet de madurez,
tu pasaporte a la adultez.
Ella no es una mujer para amar
sino un enemigo al cual doblegar.
Las rotativas de imprenta
ya estan empezando a editar mas mujeres desnudas
y tu tienes una cara de cliente facil.
Tú compras por una promesa de sexo
abres la boca y te meten el dedo
y les sigues el juego
y les das tu dinero
y te sientes muy hombre
y me río en tu cara de tu estupidez.
Gamulán que se duerme se lo lleva la corriente.
Tangente de 45″.

Mi interpretación de la canción es que Jorge González (compositor) nos habla de una crítica a la comercialización del sexo. Es una crítica de cómo el sistema ha logrado mercantilizar algo tan sagrado y puro como lo es la relación sexual. Pareciera que ahora se ha distorsionado la mirada. Ya no se ve a la mujer u hombre como una persona creada por Dios, para ser amada, sino como objeto. Vemos muchas veces en la televisión cómo abusan del sexo para lograr más rating. Se mantienen programas horrorosos en la TV solo por mostrar mujeres desnudas. Películas desastrosas solo tienen algo de público por mostras escenas sexuales. 

Para vender un producto, como una cerveza o un “licor”, muestran un hombre con muchas mujeres atractivas a su alrededor. Y ¿qué hace la gente? En vez de pensar bien el anuncio de publicidad, compra. Las personas se vuelven muy susceptibles con la publicidad. 

El sistema hace pensar a las personas que entre más sexo tienes, más exitoso eres. El sistema quiere mostrar que entre más sexo tienes, más feliz eres. De esta forma, inculcando este pensamiento, cada vez se venden más productos relacionados con el sexo: revistas, sitios web, medios anticonceptivos, etc. Lo que el sistema no muestra (porque no le conviene) es lo vacío que te deja el sexo sin amor ni compromiso. No muestra el daño espiritual que le hace a las personas involucrarse con alguien a quien no aman ni confían. 

Vivimos en una sociedad en que el sexo se compra, se vende, se arrienda y se ofrece. ¿Les parece sano aquello? ¿No creen que estamos siendo víctimas de un sistema que busca, a todo lugar, convertir todo lo que se le cruza en un producto de venta?

Muchos años después, Los Prisioneros cantarían una nueva canción (menos famosa) llamada: “El verdadero sexo”. La letra dice lo siguiente: “Y tú / has traído el verdadero sexo / has traído el verdadero sexo /el que nace del amor”. 

Pero no todo se puede vender ni todo se puede comprar. Dios, por ejemplo, no está a la venta. Jesús pudo haber tenido un gran reino y haber sido muy rico en esta tierra, pero prefirió vivir sin tener siquiera un lugar donde recostar su cabeza.

Dios no se vende. No lo puedes comprar. No puedes entrar a su Reino a través del dinero, sino a través de la fe. Eso es justamente, lo que lo hace tan valioso y precioso. El Reino de Dios es como un tesoro. Te invito a que no atiendas a las voces del sistema, sino a la preciosa voz de Dios, que no te invade ni te bombardea con anuncios o publicidad engañosa, sino que es un susurro, una suave brisa. Él está tocando a tu puerta. Diciéndote que no odies, que perdones, que no juzgues, que ames a tu enemigo, que te acerques a Él. Si no tienes la fuerza para cumplir todo aquello, Dios sí tiene esa fuerza. Dios es nuestra torre fuerte. 

Nuestro verdadero enemigo

“El más grande engaño del diablo fue convencer al mundo de que no existía. Y de repente… ¡Bum! Había desaparecido” — Roger Kint (The Usual Suspects, 1996).

La cita inicial la extraje de una película cuyo título tradujeron acá como “Los sospechosos de siempre”. (La película no tiene nada que ver con demonios ni tampoco con religión).

Si escribo este artículo es para que estén atentos a los grandes —y pequeños— engaños del diablo. El primero ya lo he dicho. Al diablo le conviene intentarnos hacer creer que no existe. La lógica es evidente. Si eres un peligroso delincuente o un asesino en serie, es preferible que piensen en ti como una leyenda o se tomarían fuertes medidas en tu contra. Colocarían más guardias y sistemas de alarmas en tiendas comerciales o pondrían más detectives a investigar. Si piensas que un peligroso criminal es legendario, entonces te sientes con más libertad para jugar con el tema. Pero ¿qué sucede si sabes que ese criminal anda suelto en las calles?

El diablo no es una leyenda. El diablo existe. Sin embargo, hoy nadie habla de demonios. Corrijo: la gente sí habla de demonios, pero no para estar más alertas, sino como juego. Muchas personas juegan a la adivinación, juegan a ver programas de TV satánicos, juegan a pretender saber el futuro, incluso juegan a ser diabólicos. Aquellas personas no se dan cuenta que no son ellos quienes juegan, sino el demonio quien juega con ellos. El demonio pretende ser Dios y quiere que el ser humano también intente ser Dios. ¿Por qué Dios prohibió tajantemente la adivininación? Dios no dijo: “Si quieres, puedes jugar de vez en cuando a adivinar”. No. Dios lo prohibió, a secas. Porque solo Él sabe el futuro. Solo Él es dueño de lo que nos ocurrirá.

¿Cómo sé que el diablo no es una leyenda? Jesús dijo que había visto a Satanás caer del cielo como un rayo (Lc 10, 18). La palabra de Jesús para mí es suprema autoridad. Es más que una ley terrena. No siempre logro cumplirla porque solo soy mortal. Lo curioso es que conozco muchos cristianos que no toman la palabra de Jesús como suprema autoridad, lo cual me parece una gran contradicción.

El verdadero enemigo es Satanás, no la humanidad. No es esa persona que te traicionó, que te hizo daño, que te hizo sentir mal un día en que todo estaba bien. A todos ellos debes perdonarlos.

Así como Dios usa a las personas para hacer cosas maravillosas y les da grandes dones; Satanás les roba la personalidad, les bloquea sus dones y los lleva a hacer cosas erradas. Muchos creen que el camino del diablo es placer y pasarlo bien. Nada más erróneo. Este es otro de sus engaños. El diablo nunca ha deseado que lo pasemos bien ni sintamos placer. El diablo quiere hacernos sufrir, quiere vernos pobres y destrozados. En películas se tiende a pintar a los demonios como seres que nos darán algún placer terrenal a cambio de algo. La verdad es que el demonio solo nos quita cosas. Es que, en realidad, no tiene nada para ofrecernos.

La Biblia habla de un endemoniado. Es muy distinto de lo que muchos se imaginan. Esta persona endemoniada no se vestía, no vivía en su casa, sino en sepulcros. Aunque le sujetaban los pies y las manos con cadenas y lo mantenían bajo custodia, rompía las cadenas y el demonio lo arrastraba a lugares solitarios. A la sola voz de Jesús todos los demonios huyeron y se metieron en un hato de cerdos, el cual se precipitó al lago y se ahogó (Lc 8, 26-39).

Jesús dijo que cada día pidiéramos ser librados del mal. Jesús sabía que esto no era un juego. Nos enseñó a ser prudentes y estar alerta.

Sean cautelosos. No crean en los engaños de los demonios y déjense enternecer con las dulces palabras de Jesús.