Respeta tus tiempos, cómo prevenir la depresión

Hoy les hablaré de cómo prevenir estados anímicos bajos. La Biblia es un libro que nos muestra personas reales, no mitificadas, lo cual nos sirve para comprender de mejor al ser humano.

Estamos acostumbrados a asociar la depresión a problemas, pero no es una relación del todo correcta. Sabemos de muchas personas que sufren depresión y que han sido exitosas en la vida. La Biblia nos muestra personas que estuvieron muy deprimidas, al punto de pedir a Dios que les quitara la vida. Hablo de Moisés, Elías y Jonás. Los tres cayeron en una profunda depresión, pero no luego de tener fracasos, sino una gran victoria; adicionalmente, los tres cayeron en depresión luego de tener un gran desgaste físico, mental y espiritual.

Veamos con detalle el caso de Elías. (Si tienen interés pueden leer lo ocurrido con Moisés en Números 11, 10-20 y lo de Jonás en Jon. 4). Comencemos.

Elías ora, diciéndole a Dios que consumiera con fuego del cielo un buey de sacrificio que había preparado, para demostrar de esta forma que el Dios de Israel era el verdadero y no los dioses a los cuales los profetas servían (Baal y Aserá). Dios responde y consume con fuego. Luego de eso Elías los ejecuta. El hecho de orar implica un desgaste de energía, sumado a a al carga emocional de ejecutar a los falsos profetas. Pero la historia no termina allí. Además de todo esto la Biblia relata que Elías caminó todo un día en pleno desierto. Finalmente, se sienta al lado de un arbusto y dice:

“Estoy harto, Señor -protestó-. Quítame la vida, pues no soy mejor que mis antepasados”. (1 Reyes 19, 4).

Elías dice esto luego de haber tenido una gran victoria espiritual, pero también luego de haber experimentado un gran desgaste físico, espiritual y emocional. ¿Qué hizo Dios? Para empezar, no le responde esta oración, sino que lo alimenta, lo hace dormir; luego lo vuelve a alimentar para enviarlo a un lugar totalmente solitario. De esta forma Elías logra descansar. Elías se había sobre exigido. Fue un gran profeta, pero no respetaba sus tiempos, por lo cual, terminaba exhausto, pero de una manera nociva.

Si hay algo que podemos aprender de este pasaje es que todos necesitamos descanso. Luego de hacer un gran esfuerzo, necesitamos retirarnos, no podemos seguir con el mismo ritmo de trabajo o terminaremos destruyéndonos. Por esta razón Dios instituye el día de reposo. Para decirnos que necesitamos descansar. También por esta razón creó la noche. Para decirnos que debemos dormir. Si estuviéramos siempre de día, probablemente siempre estaríamos en vela y nos desequilibraríamos. Probablemente las jornadas laborales serían de más de 9 horas diarias.

Necesitamos dormir, necesitamos comer, necesitamos beber. Dios sabe esto mejor que nosotros. Nosotros tendemos a ser déspotas con nosotros mismos y no nos tratamos lo suficientemente bien. No nos medimos muchas veces y terminamos faltándonos el respeto. Pero Dios nos enseña a través de estos pasajes cómo evitar el desánimo. Nos enseña a delegar, a hacer pausas, a retirarnos cuando todo está muy difícil, a recostarse al lado de la sombra cuando el sol cae directo sobre nosotros.

Como eres con las personas eres con Dios

Hay personas que tratan mal a la gente, son burlescos, hacen bullying, pero al llegar el momento de “santidad”, van al templo muy tranquilos, o se aprestan a orar, mirando feo a quienes no lo hacen. Se defienden diciendo que con Dios las cosas son distintas. Ellos dicen que a Él sí lo aman, a Él sí lo respetan, a Él si lo obedecen, de Él no se burlan, a Él siempre lo tratan bien, nunca Lo discriminan. Pues les tengo una mala noticia. Cuando se burlan de la gente, cuando la deshonran, cuando la desobedecen, cuando la hacen enfadar, también están burlándose, deshonrando, desobedeciendo y enfadando a Dios.

De hecho, es muy probable que sea algo literal la comparación. No necesariamente metafórico. Piensen en Moisés, por ejemplo. Él era de la tribu de Leví: una tribu iracunda. Moisés se enojó innumerables veces con su pueblo, pero también se llegó a enojar con su propio Creador.  En una ocasión, el pueblo tenía sed y estaban en pleno desierto, entonces la gloria de YHVH se apareció a Moisés y le dijo que hablara a la roca para que diera agua. Moisés, de forma energúmena, debido a que el pueblo reclamaba sin cesar, dijo:

¡Escuchen, rebeldes! ¿Acaso tenemos que sacarles agua de esta roca? (Números 20, 10).

Luego de decir eso golpea a la roca dos veces y salió abundante agua. Entonces Dios le dice que por hacer aquello, no entrarían ni Moisés ni Aarón a la tierra prometida. Se molestó debido a que no confiaron en Él y porque no reconocieron Su santidad delante de los israelitas. A mi juicio, arruinaron un milagro. Este hecho debía haber servido para la maravilla por la obra divina del pueblo israelita, pero terminó significando la rabia de Moisés.

Dense cuenta que la misma actitud que tuvo Moisés con la gente fue la que tuvo con Dios. Se enojó con la gente y también se enojó con Dios, y por cierto, Dios también se enojó con él.

Ahora piensen en David. Fue un rey muy querido por el pueblo. Todos lo amaban. “Curiosamente”, también fue muy amado por Dios. A Él le parecía agradable. Y sabemos que David escribió muchos salmos a su Dios, le cantó, escribió poemas. Es decir, se esforzaba por agradar a los hombres y también se esforzaba para agradar a Dios, con buenos resultados. ¿Notan la simetría?

Por eso Juan en una de las cartas, dice lo siguiente:

Si alguien afirma: «Yo amo a Dios», pero odia a su hermano, es un mentiroso; pues el que no ama a su hermano, a quien ha visto, no puede amar a Dios, a quien no ha visto. (1 Juan 4, 20). 

¿Eres una persona despectiva? Es muy probable que desprecies a Dios  ¿Eres una persona auténtica? Es muy probable que seas auténtico con Dios. Y más aún, ¿cuántas personas que son rebeldes con sus padres o con autoridades, no terminan siendo igualmente rebeldes a la Palabra de Dios? ¿Cuántas personas que nunca escuchan consejo alguno de conocidos o amigos, les cuesta muchísimo escuchar y seguir el consejo divino? Y aunque, aparentemente, no fueras despectivo con Dios, cada vez que desprecias a alguien, Dios tomará en cuenta aquello que hiciste, puesto que si desprecias a un ser humano, desprecias a Cristo mismo y si ayudas al prójimo, ayudas al mismísimo Cristo.

Mi consejo es que seas cuidadoso en tu trato con las personas. El ser humano es sagrado. Dios, finalmente, no le importará tanto cuántas veces fuiste al templo o cuántas veces hiciste lo que tú creías que era correcto, sino que el juicio dependerá de la cantidad y calidad del amor que hayas mostrado con las personas.  Esto, a su vez, implicará un círculo virtuoso al relacionarte con tu Padre, ya que podrás amarlo sin impedimentos y podrás hablarle sin estorbos en tu oración.

Los dejo con este versículo de Levítico:

“(…) Ama a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor.” (Lv 19, 18).

Nueve enseñanzas para el romance extraídas de la Biblia

El Cantar de los Cantares es un libro de la Biblia escrito por Salomón. Es una obra lírica romántica organizada en cinco cantos. Como poeta, me es difícil no maravillarme ante la belleza de las palabras y su disposición. En este artículo me centraré en rescatar enseñanzas para el romance que podemos extraer del libro. (No, la Biblia no es un libro fome, ni siquiera en esta área).

1. Los amantes se hablan con pasión

Muchas personas piensan que la Biblia es un libro recatado o medido al hablar de romance y pasión, pero se equivocan. El primer canto comienza con la declaración apasionada de la amada frente a su amado (el rey Salomón). Leamos un versículo:

¡Hazme del todo tuya! ¡Date prisa! ¡Llévame, oh rey, a tu alcoba! (1, 4).

2. Los amantes se aceptan a sí mismos

La amada relata que su piel es morena, y se bronceó más debido a que trabajó en viñedos que no eran propios. Pero ella defiende su belleza, pese a ser morena. No se acompleja. Esto nos da la lección de aceptar nuestro cuerpo, no dejarse llevar por estereotipos y darse cuenta de que Dios nos creado, por lo tanto, debemos valorarnos físicamente.

3. Los amantes se admiran con la belleza del otro

El amado pronuncia también la belleza de su amada. La amada pronuncia la belleza del amado. Generalmente, esto lo hacen hombres a mujeres, pero no tan común vemos que mujeres hablen de la belleza del amado [en el caso de que sean bellos, obviamente, jajaja]. 

Miren en este verso:

¡Cuán hermoso eres, amado mío! ¡Eres un encanto! (1, 16).

4. Los amantes utilizan la belleza para rodear al amado

No creo que sea casualidad el hecho de que las parejas se dediquen canciones y se escriban poemas. En general, intentamos usar toda la belleza posible para expresarnos nuestro amor. Queremos rodear de belleza al ser amado. 

Miren en este versículo, cómo el amado hablar de reunirse fogosamente en el campo.

Una alfombra de verdor es nuestro lecho. (1, 16).

5. Los amantes se protegen

El amado se preocupa de que la amada esté protegida cuando está más indefensa, es decir, en su sueño. Desea que repose y que descanse. 

…no desvelen ni molesten a mi amada hasta que ella quiera despertar. (2, 7).

6. Los amantes declaran su pertenencia al otro

El amor libre (en que nadie pertenece a nadie) es contrario al romance. Es mucho más intenso y fogoso el pertenecerse. Miren este versículo:

Mi amado es mío, y yo soy suya… (2, 16).

7. Los amantes sienten con desenfreno

La amada busca al esposo de una forma muy intensa, ella se ha entregado desenfrenadamente al sentimiento. No hace cálculos, no busca seguridades. Llega a expresar:

…si encuentran a mi amado, ¡le digan que estoy enferma de amor! (5, 8).

Y este otro verso (el más hermoso a mi parecer):

Fuerte es el amor, como la muerte, y tenaz la pasión como el sepulcro. Como la llama divina es el fuego ardiente del amor. (8, 6).

8. Los amantes se expresan lo únicos que son para el otro

Las amigas y amigos, preguntan: ¿en qué aventaja tu amado a otros hombres? (5, 9)

La amada responde: “Mi amado es apuesto y trigueño, y entre diez mil hombres se le distingue” (5, 10). 

La amada reconoce en el esposo atributos especiales que lo hacen inconfundible. Aunque ella viera a diez mil hombres, su amado es único, especial,  distinguido, apuesto.

9. Los amantes desean estar en todo momento y en todo lugar juntos

Leamos:

… pasemos la noche entre los azahares. Vayamos temprano a los viñedos (…) ¡Allí te brindaré mis caricias! (7, 11-12).

A la amada no le importa el contexto, lugar; no le importa si es noche o día. Quiere siempre brindarle sus caricias, su ternura a su amado.

Espero que apliquen estos principios con sus parejas. Ya sean matrimonios, pololos o novios.

El conocimiento

En nuestra sociedad el conocimiento está sobrevalorado. Tendemos a decirles a nuestros alumnos que se esfuercen para que algún día lleguen a la universidad y así sigan estudiando. El saber es algo muy premiado y reconocido. En estos tiempos, tener un doctorado, una maestría es algo muy valorado, ya que además están ligados a éxito laboral y financiero. Sin embargo, la Biblia tiene un enfoque muy diferente. Leamos:

»mientras más sabiduría, más problemas;
    mientras más se sabe, más se sufre.» (Eclesiastés 1, 18).

Estas palabras fueron escritas por la persona más sabia de todos los tiempos: Salomón. La Biblia refiere que el Señor se le apareció en sueños a Salomón cuando aún era un muchacho, y le dijo “Pídeme lo que quieras”. Como este le pide sabiduría, Dios le hace el hombre más sabio, y además el hombre más rico que haya existido alguna vez, ya que se agradó que no le hubiera pedido otras cosas.

Teniendo esto en mente, prosigamos.

Salomón no nos dice que la mayor bendición sea el saber, sino el disfrutar. Quien disfruta es el más bendecido. Es decir, no es tan bendecido quien entiende el funcionamiento de las mareas, sino que quien puede ir a la playa, tomar sol, nadar y pasarlo bien. No es tan bendecido quien ha estudiado la geografía de una ciudad, sino quien va de viaje y se toma fotografías allí con sus amigos. No es tan bendecido quien entiende los misterios del matrimonio, sino quien tiene a su mujer y la disfruta.

El libro de Eclesiastés nos enseña que casi todo en esta vida es un absurdo, es correr tras el viento. Tanto el necio y el sabio mueren y ya nadie se acuerda de ellos. Quien tiene sabiduría y riquezas un día morirá y sus bienes pasarán a manos de personas que nunca se esforzaron para obtener lo que ellos lograron. La persona que más pudo entender este mundo, nos enseñó que casi todo lo que nosotros nos afanamos por conseguir: títulos, bienes, riquezas, fama… Todo es correr tras el viento.

Lo mejor que puede hacer el hombre es alegrarse y hacer el bien mientras viva. Esto es lo máximo que uno puede hacer. Es curioso que algunas personas se esfuercen en construir imperios, realizar grandes proezas y dejen pasar cosas como la alegría. Vemos también que muchos emperadores se han levantado: Napoleón, Alejandro Magno, Octavio Augusto, Steve Jobs (ejemplo moderno); y en todos, la historia es siempre igual. Tienen un ascenso explosivo, un poder grande y luego… Decadencia. Todo va al mismo lugar: al polvo.

Lo que ahora existe, ya existía;
    y lo que ha de existir, existe ya.
    Dios hace que la historia se repita. (Eclesiastés 3, 15).

Pienso que este libro nos recuerda qué es lo que somos. Nos recuerda la humildad, nos hace pensar en la muerte. Nos hace colocar la vista en las cosas que nos convienen más, en vez de distraernos con la fama, el éxito y las envidias. Este libro nos muestra que el hombre bendecido no es aquel que tanto éxito tiene, sino aquel que mucho disfruta lo que tiene.

La revolución del perdón

Esta historia es 100% real. El otro día una persona me lo contó y me conmovió. Para resguardar su privacidad no diré su nombre, así que la llamaremos “A“.

A, siendo muy niña, teniendo nueve años, y teniendo un hermano de siete años de edad, su padre los abandonó.  Nadie lo echó. Se fue sin despedirse, sin decir nada. Así que solamente los cuidó su madre por muchos años.
Pasaron aproximadamente 20 años y un día A iba a su trabajo, algo apurada, algo atrasada, y choca con un caballero y le pide disculpas. El hombre, entonces, le dice que es su padre. Ese sería el primero de muchos encuentros ya que luego de eso el padre la iría a ver casi todos los días.
A le comentó lo que le había sucedido a su hermano. Como al hermano le había hecho tanta falta su padre (desde los 7 años), tenía mucha rabia o dolor. Ni siquiera le decía papá. El hermano de A ya tenía hijos. Pero un día, muy enojado, le pidió el número de teléfono de su padre a A, solo para que sus hijos pudieran ver que él no era huérfano y pudieran conocer a su abuelo.
El terreno donde viven es relativamente grande. A vive junto a su hermano y junto a su madre. El hermano tiene una pequeña casa dentro del terreno. Un día A se sorprendió mucho al ver que su padre estaba en la casa del hermano. El hermano, que parecía el más furioso, fue uno de los que primero le dio acceso al hogar, y al parecer el que más intensamente se acercó a él. La madre estaba enervada y no podía entender la situación.
Pasó el tiempo y un día A ve que venía un camión de mudanza. Le preguntó a su madre, y esta le dice que se había reconciliado con su esposo y había decidido que viviera de nuevo en la casa. Es decir, todos habían perdonado al caballero: la hija, el hijo y la esposa.
A me cuenta que su padre es una persona muy educada, es muy caballero. Cuando le piden algo, él dice “no hay problema”. De hecho, el padre la va a buscar al trabajo cada día, teniendo ella más de 30 años. El padre suele estar de pie en el living sin ver TV. Le dicen que se siente o que vea algún programa y él dice que le gusta pensar. No suele estresarse por ningún tema. Al punto que a veces su esposa se altera de tanto relajo en él, lo cual encuentro casi hilarante.
Esta historia me sorprendió por varias razones. Primero, encontré hermoso el testimonio. Me cautivó completamente. me sorprendió la capacidad de perdón en la familia. Encontré que había mucho amor cristiano. A veces, el verdadero perdón no es tanto cuando uno dice “te perdono”, sino que a veces es simplemente seguir con el ritmo de la vida, reír con la persona que a uno le hace daño y dar vuelta la página sin casi hacer notar que la otra persona se equivocó. A su vez, me sorprendió que A solo me dijera cosas buenas de su padre. Podría haber escogido vivir con resentimiento, con odio, pero eligió vivir con amor y perdonando. Y, francamente, ella es feliz.
Jesús dijo que todo lo que atáramos en la tierra quedaría atado en el Cielo y todo lo que desatáramos en la tierra, quedaría desatado en el Cielo. Muchos de nosotros, tendemos a atar cuando no perdonamos a las personas. Debido a esto, muchas veces, se producen interferencias en la comunicación con Dios. Estas amarras terrenales afectan nuestra relación con Dios. No podemos llevarnos mal u odiar a la gente que vemos y tratamos día a día y pretender tener una excelente relación con Dios. Si hay algo que Jesús nos enseñó es a perdonar y amar a nuestros enemigos. Si no, no habría diferencia alguna con aquellos que no son discípulos de Cristo.
A veces escucho que personas que desconocen un poco la vida de Jesús, dicen que fue el primer revolucionario, o el primer comunista. Creo que esas personas desconocen un poco la Biblia. Jesús no fue el primer comunista. Jesús no trajo una revolución de las armas, pero sí fue el revolucionario del perdón. Mientras lo golpeaban y le escupían, Él oró por sus enemigos. Creo que hay muchas personas que lo siguen, pero no perdonan. ¿Pero entonces cómo es posible que se llamen discípulos de Él?
A nunca me habla de la Biblia o de Dios, pero me lo demuestra siempre en sus actos. Es que son más bienaventurados los que escuchan la Palabra y la obedecen (Lc 11, 28) y no solo los oidores (Santiago 1, 22).
A su vez, el apóstol Pablo, decía que pensáramos en todo lo puro, en todo lo amable (Fil 4, 8). Ese versículo lo recordé cuando A me hablaba de todas las cualidades de su padre. Me lo decía con tanta alegría y estaba tan orgullosa de su papá que realmente me conmovió, me emocionó y me condujo a escribir este artículo. Quería compartirlo con ustedes. Era demasiado bonito como para que la historia quedara oculta.

Extracto del libro “Los cuatro amores” de C. S. Lewis. (Vean el vídeo).

Traducción:

“No hay inversión segura. Amar, de cualquier manera, es ser vulnerable. Basta que amemos algo para que nuestro corazón, con seguridad, se retuerza y, posiblemente, se rompa. Si uno quiere estar seguro de mantenerlo intacto, no debe dar su corazón a nadie, ni siquiera a un animal. Hay que rodearlo de cuidadosamente de caprichos y de pequeños lujos; evitar todo tipo de compromiso; guardarlo a buen recaudo bajo llave en el cofre o en el ataúd de nuestro egoísmo. Pero en ese cofre –seguro, oscuro, inmóvil, sin aire– cambiará, no se romperá, se volverá irrompible, impenetrable, irredimible. La alternativa a la tragedia, o al menos del riesgo de la tragedia, es la condenación. El único sitio, aparte del Cielo, donde se puede estar perfectamente a salvo de todos los peligros y perturbaciones del amor es el infierno.”

Los Cuatro Amores

Selección bíblica acerca del matrimonio

Esta es una reunión de citas bíblicas respecto al matrimonio. No colocaré interpretación. Prefiero dejarlo a criterio de cada uno.
Colosenses 3, 18-19

Esposas, sométanse a sus esposos, como conviene en el Señor.
Esposos, amen a sus esposas y no sean duros con ellas.

Efesios 5, 21-33

Sométanse unos a otros, por reverencia a Cristo. Esposas, sométanse a sus propios esposos como al Señor. Porque el esposo es cabeza de su esposa, así como Cristo es cabeza y salvador de la iglesia, la cual es su cuerpo. Así como la iglesia se somete a Cristo, también las esposas deben someterse a sus esposos en todo.

Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella para hacerla santa. Él la purificó, lavándola con agua mediante la palabra, para presentársela a sí mismo como una iglesia radiante, sin mancha ni arruga ni ninguna otra imperfección, sino santa e intachable. Así mismo el esposo debe amar a su esposa como a su propio cuerpo. El que ama a su esposa se ama a sí mismo, pues nadie ha odiado jamás a su propio cuerpo; al contrario, lo alimenta y lo cuida, así como Cristo hace con la iglesia, porque somos miembros de su cuerpo. «Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su esposa, y los dos llegarán a ser un solo cuerpo.» Esto es un misterio profundo; yo me refiero a Cristo y a la iglesia.  En todo caso, cada uno de ustedes ame también a su esposa como a sí mismo, y que la esposa respete a su esposo.

Mateo 5, 27-31

Ustedes han oído que se dijo: “No cometas adulterio.” Pero yo les digo que cualquiera que mira a una mujer y la codicia ya ha cometido adulterio con ella en el corazón. Por tanto, si tu ojo derecho te hace pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder una sola parte de tu cuerpo, y no que todo él sea arrojado al infierno. Y si tu mano derecha te hace pecar, córtatela y arrójala. Más te vale perder una sola parte de tu cuerpo, y no que todo él vaya al infierno.

»Se ha dicho: “El que repudia a su esposa debe darle un certificado de divorcio.” Pero yo les digo que, excepto en caso de infidelidad conyugal, todo el que se divorcia de su esposa, la induce a cometer adulterio, y el que se casa con la divorciada comete adulterio también.

Citas tomadas de la Nueva Versión Internacional.

La economía del matrimonio

Nadie sabe si el aviso es real o no. Yo creo que es real. ¿Quién inventaría algo así? Apareció en un sitio web llamado Craiglist (sitio web de avisos clasificado estadounidense). Colocaré primero el aviso en el inglés original y luego mi propia traducción.

What am I doing wrong?

Okay, I’m tired of beating around the bush. I’m a beautiful (spectacularly beautiful) 25-year-old girl. I’m articulate and classy. I’m not from New York. I’m looking to get married to a guy who makes at least [a] half a million a year. I know how that sounds, but keep in mind that a million a year is middle class in New York City, so I don’t think I’m overreaching at all.

Are there any guys who make 500K or more on this board? Any wives? Could you send me some tips? I dated a businessman who makes average around 200 – 250K. But that’s where I seem to hit a roadblock. 250,000K won’t get me to Central Park West. I know a woman in my yoga class who was married to an investment banker and lives in Tribeca, and she’s not as pretty as I am, nor is she a great genius. So what is she doing right? How do I get to her level?

Here are my questions specifically:

– Where do you single rich men hang out? Give me specifics- bars, restaurants, gyms.

– What are you looking for in a mate? Be honest guys, you won’t hurt my feelings.

– Is there an age range I should be targeting (I’m 25)?

– Why are some of the women living lavish lifestyles on the Upper East Side so plain? I’ve seen really “plain Jane” boring types who have nothing to offer married to incredibly wealthy guys. I’ve seen drop dead gorgeous girls in singles bars in the East Village. What’s the story there?

– Jobs I should look out for? Everyone knows — lawyer, investment banker, doctor. How much do those guys really make? And where do they hang out? Where do the hedge fund guys hang out?

– How you decide marriage vs. just a girlfriend? I am looking for MARRIAGE ONLY.

Please hold your insults — I’m putting myself out there in an honest way. Most beautiful women are superficial; at least I’m being up front about it. I wouldn’t be searching for these kind of guys if I wasn’t able to match them — in looks, culture, sophistication, and keeping a nice home and hearth.

Ahora escribiré la traducción para los no angloparlantes:

¿Qué estoy haciendo mal? Okay, estoy cansada de ser golpeada por los arbustos. Soy bella (excepcionalmente bella). Tengo 25 años. Estoy bien formada y tengo clase. No soy de Nueva York. Busco casarme con alguien que al menos medio millón de dólares al año (20 millones de pesos chilenos al mes). Sé cómo suena eso, pero consideren que eso es clase media en Nueva York, así que no creo que esté exagerando.

¿Hay muchachos que ganen eso en esta plataforma, o esposas? ¿Me podrían dar consejos? He salido con hombres que ganan 200 – 250 mil dólares, pero 250 mil no me llevarán a Central Park West. Conozco una mujer que tiene un esposo banquero y vive en Tribeca y ella no es tan bella como yo y tampoco es tan inteligente. ¿Qué es lo que ella está haciendo bien?

(…)

¿Cómo deciden ustedes entre una esposa y una novia? Yo busco MATRIMONIO solamente.

Por favor, retengan sus insultos. Me pongo a mí misma de una forma honesta aquí. La mayoría de las mujeres son superficiales, al menos yo lo pongo al frente. No estaría buscando este tipo de hombres si yo no tuviera buen aspecto, sofisticación, y saber mantener un hogar y el calor hogareño.

Empezaré respondiendo la pregunta de la muchacha: creo que está haciendo todo mal. No me extraña que le esté costando encontrar pareja. A mí, al menos, me produce espanto. Si ganara medio millón de dólares y viera un aviso así nunca pensaría en estar con ella, pero no me dan ganas de insultarla, sino que me gustaría darle un buen consejo.

Es un poco incómodo hablar de este tema ya que toca dos tabúes: qué es lo que buscan los hombres en una mujer y qué es lo que buscan las mujeres en un hombre. Pero en este sitio nunca nos hemos quedado atrás en temas tabú, así que sigamos adelante.

Se supone que los hombres buscan belleza y se supone que las mujeres buscan dinero, sin embargo, ninguno de los dos bandos lo reconoce. Pero no estoy tan seguro respecto a si ese tabú es real. Me da la impresión de que es un tabú inventado. Conozco mujeres que se casan con hombres que tienen menos dinero que ellas y conozco hombres que se casan con mujeres que son menos atractivas que ellos. De hecho, la autora del aviso lo dice: conozco mujeres menos bellas e inteligentes que están casadas con hombres con más dinero. Entonces ella describe la contradicción, pero no se percata de la misma.

Existen hombres, a su vez, que me dicen que están muy seguros de que no encontrarán pareja porque tienen un sueldo bajo y se resignan de inmediato. Pero es obvio que una persona que solo se valora por su belleza o dinero no encontrará alguien que la ame de verdad, ya que el punto primordial es que esta persona no se está amando a sí misma, por lo que es o lo que tiene que entregar, sino que se está midiendo por cosas netamente materiales. Estas personas olvidan que somos cuerpo y espíritu.

Perdonen el gusto musical, pero recuerdo una canción de Juan Carlos Calderón y cantada por Luis Miguel, titulada “Un hombre busca una mujer”. Tal vez la autora de este aviso clasificado nunca la escuchó, por tanto colocaré la letra aquí:

Que tenga un toque especial / que sea como es / un aspecto tan normal / que a veces ni la ves
Que no sea un huracán / que nunca eclipse al sol / un aroma familiar / que sea casi miel
Yo soy un hombre y busco a una mujer
Un amor de juventud / sin trucos al hablar / que brille bella con la luz / y con la oscuridad
no es la luna no es el sol / ni campo ni ciudad / ella es ella porque sí / porque ese es su papel / tan casi casi abril

¿Se fijan que Juan Carlos Calderón (compositor) no habla de una belleza despampanante? Creo que la poesía ayuda más que la economía al momento de entender el amor. La autora del aviso busca un contrato matrimonial frío. Pero el matrimonio no debería basarse en números ni sueldos ni cosas ostentosas.

Jesús estuvo en una boda, según el relato bíblico y –al parecer– era una boda pobre porque se les acaba el vino. Jesús, entonces, convierte el agua en vino. De esta forma, la fiesta continuó, la fiesta había sido bendecida por Dios mismo. No importó el sueldo de los novios, no importó en qué sector iban a vivir, no importó si la novia estaba bien formada o no. Solo una cosa importó: el amor de Dios.

Si me estás leyendo en alguna parte del mundo, autora del aviso, este artículo es mi consejo para ti.

Los dejo con la canción que cité, ya que me gusta bastante.

El valor de un hombre

El valor de un hombre no se mide en el desarrollo de su musculatura.

El valor de un hombre no se mide en su inteligencia, sus capacidades o su productividad laboral.

El valor de un hombre no se mide en su claridad, destreza, atractivo o agudeza.
El valor de un hombre no se mide en su labor, su fortuna, su herencia o su familia.
El valor de un hombre no se mide en si aguanta estoicamente el dolor o si se pone a llorar como un niño a la más mínima provocación.
El valor de un hombre no se mide en si sabe resolver problemas, en vez de provocarlos.
El valor de un hombre no se mide en si tiene o no alguna adicción.
El valor de un hombre no se mide en su resolución y determinación.
El valor de un hombre no se mide con ninguno de estos parámetros.
El valor de un hombre se esconde en que fue creado y diseñado por y para Dios.
El valor de un hombre es el ser creación divina, admirable y bella.
El valor de un hombre no es la cantidad de amor que él siente, sino que es el amor que siente su Padre por él.